Gente que piensa.

sábado, 2 de agosto de 2014

Cagaditas de rata en el arroz.

A ciertos amigos les ha extrañado que el arriba firmante, que presume de cazar solo, se adhiriese al Manifiesto de la Lengua Común. Y no me sorprende. Nunca antes firmé manifiesto alguno. Cuando leí éste por primera vez, ya publicado, ni siquiera me satisfizo cómo estaba escrito. Pero era el que había, y yo estaba de acuerdo en lo sustancial. Así que mandé mi firma. Otros lo hicieron, y ha sido instructivo comprobar cómo en la movida posterior algún ilustre se ha retractado de modo más bien rastrero.

Ése no es mi caso: sostengo lo que firmé. No porque estime que el manifiesto consiga nada, claro. Lo hice porque lo creí mi obligación. Por fastidiar, más que nada. Y en eso sigo. No es verdad que en España corra peligro la lengua castellana,conocida como español en todo el mundo. Al contrario. En el País Vasco, Galicia y Cataluña, la gente se relaciona con normalidad en dos idiomas. Basta con observar lo que los libreros de allí, nacionalistas o no, tienen en los escaparates. O viajar por los Estados Unidos con las orejas limpias. El español, lengua potente, se come el mundo sin pelar. Quien no lo domine, allá él. No sólo pierde una herramienta admirable, sino también cuanto ese idioma dejó en la memoria escrita de la Humanidad.

Reducirlo todo a mero símbolo de imposición nacional sobre lenguas minoritarias es hacer excesivo honor al nacionalismo extremo español, tan analfabeto como el autonómico. Esta lengua es universal, enorme, generosa, compartida por razas diversas mucho más allá de las catetas reducciones chauvinistas. La cuestión es otra. Firmé porque estoy harto de cagaditas de rata en el arroz. Detesto cualquier nacionalismo radical: lo mismo el de arriba España que el de viva mi pueblo y su patrona. Durante toda mi vida he viajado y leído libros. También vi llenarse muchas fosas comunes a causa del fanatismo, la incultura y la ruindad. En mis novelas históricas intento siempre, con humor o amargura, devolver las cosas a su sitio y centrarme donde debo: en el torpe, cruel y desconcertado ser humano. Pero hay un nacionalismo en el que milito sin complejos: el de la lengua que comparto, no sólo con los españoles, sino con 450 millones de personas capaces, si se lo proponen, de leer el Quijote en su escritura original. Amo esa lengua-nación con pasión extrema.

Cuando me hicieron académico de la RAE acepté batirme por ella cuando fuera necesario. Y eso hago ahora. Que se mueran los feos.

Quien afirme que el bilingüismo es normal en las autonomías españolas con lengua propia, miente por la gola. La calle es bilingüe, por supuesto. Ahí no hay problemas de convivencia, porque la gente no es imbécil ni malvada, ni tiene la poca vergüenza de nuestra clase política.
La Administración, la Sanidad, la Educación, son otra cosa. En algunos lugares no se puede escolarizar a los niños también en lengua española. Ojo. No digo escolarizar sólo en lengua española, sino en un sistema equilibrado. Bilingüe. Ocurre, además, que todo ciudadano español necesita allí el idioma local para ejercer ciertos derechos sin exponerse a una multa, una desatención o un insulto. Métanse en una página de Internet de la Generalidad sin saber catalán, por ejemplo. De cumplirse el propósito nacionalista, quien dentro de un par de generaciones pretenda moverse en instancias oficiales por todo el territorio español, deberá apañárselas en cuatro idiomas como mínimo.

Eso es un disparate. Según la Constitución, que está por encima de estatutos y de pasteleos, cualquier español tiene derecho a usar la lengua que desee, pero sólo está obligado a conocer una: el castellano.

Lengua común por una razón práctica: en España la hablamos todos
.

Las otras, no. Son respetabilísimas, pero no comunes.

Serán sólo locales, autonómicas o como queramos llamarlas, mientras los países o naciones que las hablan no consigan su independencia.
Cuando eso ocurra, cualquier español tendrá la obligación, la necesidad y el gusto, supongo, de conocerlas si viaja o se instala allí. En el extranjero.

Pero todavía no es el caso. Y aquí me tienen. Desestabilizando la cohesión social. Fanático de la lengua del Imperio, ya saben. Tufillo franquista: esa palabra clave, vademécum de los golfos y los imbéciles. La puta España del amigo Rubianes. Etcétera. Así que hoy, con su permiso, yo también me cisco en las patrias grandes y en las chicas, en las lenguas –incluida la mía– y en las banderas, sean las que sean, cuando se usan como camuflaje de la poca vergüenza.Porque no es la lengua, naturalmente. Ése es el pretexto. De lo que se trata es de adoctrinar a las nuevas generaciones en la mezquindad de la parcelita. Léanse los libros de texto, maldita sea. Algunos incluso están en español. Lo que más revienta son dos cosas: que nos tomen por tontos, y la peña de golfos que, por simple toma y daca, les sigue la corriente. Pero de ellos hablaremos la semana que viene.

Arturo Pérez Reverte


En mis vacaciones pasadas en Galicia estuve, aparte de en la playa, viendo algunas ruinas cercanas y algunos asentamientos antiguos con mis hijos, uno de ellos el mayor (diez años) es muy aficionado, en su medida, a este tipo de monumentos y yo hago lo que puedo por explicárselos.

En la imagen superior se ve en el panel explicativo como el discurso interpretativo esta redactado en gallego y en ingles dejando la esquina inferior derecha (la que cualquier aficionado a la publicidad sabe que es el retrete de la atención) al castellano.

Lógicamente, esto lo ha hecho algún idiota, alguno del pesebre y no es achacable a ninguna persona normal gallega que esta por encima de estas idioteces patriótico-lingüísticas de aldea.

Las personas normales en Galicia hablan gallego o español según les viene en gana, pues ambos son sus idiomas y en ambos ha habido gallegos que han colaborado de forma magistral y activa, y he de decir porque asi lo siento que el gallego tiene una musica deliciosa y me es agradable oírlo. Por las mañanas me iba al mercado y me sentaba a leer el periódico en un bar que hay en el mismo, y me gustaba escoitar falar en galego.
Los restaurantes exhiben su carta normalmente en español y la razón es muy sencilla, saben que la inmensa mayoría de los que vamos allí somos españoles y es difícil ver a algún ingles o francés por aquellos lares.

El sentido común de la gente es infinitamente superior al de quienes tendrían la misión de dirigirlas en este país, como el sentido común dicta poner cartas en ingles en los restaurantes de la costa mediterránea y a nadie debe extrañarle.

Lo normal en cualquier persona con sentido común hubiese sido ponerlo en gallego y castellano y si se quiere en ingles en el apartado que se ha dejado al castellano, pero no, aquí no, son (no somos) así de idiotas.

Como casi siempre coincido con la visión de Don Arturo: "No me gustan las cagaditas de rata en el arroz"

Que Fortuna espabile a este pais.

15 comentarios:

Francesc Puigcarbó dijo...

Daniel: Lo normal és que nosotros hablemos en catalán puesto que es nuestra lengua materna, y también hablamos el castellano, mucho mejor por cierto que en general si no fuera por el acento que se nota, algunos hablamos francés y otros cada vez más inglés.
En la calle, predomina y mucho el castellano, sobre todo por la gran cantidad de inmigrantes sudamericanos, y en la escuela sucede lo mismo, predomina el castellano, y eso (ya sabes mi teoria cachonda, aunque cierta) que el catalàn és más antiguo que el castellano, o sea que de lengua común nada de nada, que cada uno hable la suya y si nosotros hablamos dos o tres, és una cuestión en el fono de cultura o necesidad de adaptarse.

salud/salut

Miquel dijo...

Yo hablo catalán (lo escribo fatal). Italiano (también lo escribo fatal); el español común (aquí me defiendo mejor al escribir); el latín (idioma que me atrae)...y los leo, creo que muy bien.
Partidario de cuantos mas más idiomas mejor, pero se ha de hacer desde pequeños, que es cuando la facilidad de aprender está en su punto.
Por lo demás, como todo está politizado, cada cosa que ponga o me abstenga será utilizada en mi debe/haber del sistema.

Salut

Francesc Puigcarbó dijo...

por cierto, oí una vez explicar a una doctora que un niño de tierna edad podia aprender 15 o más idiomas a la vez, siempre y cuando cada una de sus personas allegadas le hablara en un de ellos. Claro que deberia tener familia numerosa para aprender tantos.

María dijo...

Es verdad que cuando la política se inmiscuye en el uso de una u otra lengua los resultados a veces son absurdos. La imposición lingüística desde el poder, la que sea , no deja de ser una forma de sometimiento, pero al final siempre se impone la realidad.

La gente usa la lengua con la que mejor y más cómodo se comunica y aprende sobre todo aquellas que le sirven para comunicarse con más personas. Fuera de Galicia, Cataluña y Euskadi no se hablan estos idiomas, se usan ahí y está bien que sea así, pero sabiendo de sus limitaciones...los comerciantes y restauradores usan el idioma con en el que llegan a más clientes por eso en la costa Mediterránea el inglés y el alemán mandan y en el atlántico el castellano... el turismo que visita estas zonas tiene ese origen, al final siempre se impone el sentido práctico.

La gente usa la lengua con la que mejor y más cómodo se comunica y aprende sobre todo aquellas que le sirven para comunicarse con más personas. Fuera de Galicia, Cataluña y Euskadi no se hablan estos idiomas, se usan ahí y está bien que sea así, pero sabiendo de sus limitaciones. Mis hijos han estudiado gallego desde siempre pero como en casa no se habla ( lo entiendo perfectamente pero no lo hablo) su lengua habitual es el castellano, de la misma manera que a los que antes les obligaban a hablar en castellano, si en sus casas hablaban gallego su lengua habitual era esta. Se habla de manera natural en la lengua que se piensa, yo solo pienso en castellano... entiendo otras lenguas pero no soy capaz de hablar bien más que castellano. Me encantaría hablar muchos idiomas, cuantos más mejor, es cultura, siempre enriquecedor pero no me gusta me gusta que me impongan nada, lo peor de los nacionalismos es eso... que imponen con el argumento de que antes les impusieron a ellos, me harta esta manera de justificar lo injustificable, habrá que aprender de los errores del pasado no repetirlos una y otra vez hasta el infinito, da igual si hablamos de patrias/idiomas o religiones... gallegos/ catalanes/ Israelita/ palestinos o Saladinos ... ¿qué más da turbante, kiphá o barretina? se trata de aprender a RESPETAR lo diferente, se comparta o no.. ya vale de matar porque nos matan o para que no nos maten... somos como las fieras...tanto aprender y olvidamos lo más elemental.

Muchos besos TEMU, buen domingo...ya puedo:-)

Blue dijo...

Así es, el idioma se utiliza no solo para cuidar el corral sino como instrumento para la diferencia y la exclusión. En la calle ese problema no lo tenemos. Con mis amigos y con mis compañeros de trabajo unos hablamos castellano y otros gallego y no nos supone ningún problema.
Hace poco vino a darnos una conferencia un joven cardiólogo que ya tiene multitud de premios a nivel internacional, bien, pues muchos se picaron porque no hablara en gallego siéndolo. Ya hay que ser zoquetes...

Falas moi ben, Temu.

Bicos.

Temujin dijo...

Francesc, creo que habiendo dos idiomas la uso en la zona, cada persona debe elegir libremente cual usar, en vuestro caso el catalán ha sobrevivido muchos siglos sin la ayuda de "estos salvadores" y si ha sobrevivido, imagino que es porque es algo muy vuestro para los catalano- parlantes y muy vinculado a la vida familiar, cuando uno habla con su madre en catalán ya esta todo dicho, lo malo es cuando el estado casi quiere imponer a la madre uno de los dos idiomas al uso en la zona.

Temujin dijo...

Miquel, nadie discute que cuantos más idiomas mejor, desde luego. Aquí lo que es muy, por decirlo de una manera suave, discutible es anteponer el ingles al español,. porque no corresponde a ningún criterio razonable de uso, porque no es serio, es el capricho de un niño pijo malcriado, ¿quien en los negocios de la zona, panaderías, pescaderias, sin entrar en turismo? ¿quien lo hace en su casa? NADIE, por no es razonable. Es una prueba fehaciente de que nos gobiernan idiotas y ellos van a "su rollo" y el resto del personal "al nuestro".

Temujin dijo...

Maria yo soy seguidor de la teoría de que la Humanidad es un virus contra la Tierra y el gen "hijoputa" esta en todos nosotros, somos malos y ademas odiamos que otros sean felices. Creo que estas cosas se resuelven dejando que cada uno escoja su opción y no sea el Estado el que te imponga nada. Este cartel es la tontería de una noche de verano de alguien aburrido sin otra cosa mejor que hacer, así un cartel identitario-cosmopolita que te cagas es otro atentado al sentido común en este país de ...y no estoy ofendido, estoy deprimido.

Temujin dijo...

Blue, pienso que cada uno debe hablar en lo que le "pida el cuerpo" en cada momento y es una parte importante de las libertades fundamentales que el Estado debe garantizar, pero aquí como a hijoputas no nos gana nadie, hemos pasado de una dictadura a otra. En esas, ver quien la tiene más grande, se pasan siglos y perderemos otra vez la velocidad de crucero y seremos otra vez mano de obra a exportar y a uno esto no le gusta y unas veces por Concilios y otras por idiotas y ladrones no avanzamos lo que debiéramos.
No se si seré raro ¿pero alguien de verdad ve normal esta composición del cartel en Sanjenjo o con dicen allí Sanxexo?

Blue dijo...

Claro que se ve raro. Si de verdad se quieren dar a entender debería ponerse en gallego, castellano e inglés, de lo cercano a lo lejano.
Cuando hay instituciones detrás, en este caso Diputación, UE, CSIC, etc, ya se mueven otros intereses
Aunque un no gallego llegue a entenderlo, se les facilita mucho las cosas si se escribe en castellano también.

Lo de Sanjenjo tiene su explicación. Traducido es San Ginés, luego si se pone correctamente sería así o Sanxenxo.

É o que hai, jaja.

Temujin dijo...

Blue, me reconforta saber que no estoy solo y no soy una persona rara o al menos hay otra persona que lo ve raro, mejor dicho mi mujer también se junta a esta impresión. Lo que digo, no conocen lo que pasa por la calle y creo que a esta tropa les jode y mucho, que confraternicemos y continuamente nos tiran cebos, de vez en cuando, pero de forma continua...
El interés que mueve a muchas de estas Instituciones es su propia supervivencia, es seguir en el pesebre y para ello no dudan crear problemas para luego aparecer
ellos como salvadores.
La primera vez que fui a Sanjenjo pensaba que se escribía separado, lo juro. Besos.

Toy folloso dijo...

El renacuajo, en unos pocos municipios del Baix Empordà es llamado "papibou". En catalán se llama otro nombre. Ése no es normativo. La profesora dijo que, sin estar autorizada a hacerlo, nos animó a usar estos localismos a discreción, no fuera que se perdieran....
(Aciaga concurrencia a unos cursos de gramática de mi lengua vernácula, a los cincuenta años, por haber sido prohibida y perseguida muchos lustros antes).
De aquí que no pueda estar de acuerdo con Arturo en algunos puntos, porque soy de los que aplaudo vehemencias como las de la rotulación obligatoria, para compensar los destrozos del nacionalismo absolutista, depredador de nacionalismos menores, autor de graves heridas, como las inflingidas al valenciano.

Demóstenes dijo...

Una servesa sisplaut.- Se han acabado, hay Mahou, Budweisser, Guinness Strout.// No si es el idioma... // Dai, va fan c... nos dijo el auxiliar corso de la rianser con la sua ragione. "El Pais, El Mundo" etc... que nos pedían los tres morroscos de Mondragón en la playa de Varadero, pero oiga que nosotros "no somos españoles, eh? "
pues hála, a correr a la puta rue, que estos son de España, comprar el Granma, y ahí os pondrán las noticias del Deia .
Dos anécdotas para enseñar lo lejos que llegan el galego, bable, vasco, catalá, murciano y corso. "Andátene tutti a casa", decía aquella tripulante italiana, y yo me vine a Burgos, que fablan castellano, como en Tierra de Fuego, al desierto de Tejas,y Nuevo Méjico, y aún más...

Temujin dijo...

Toy Folloso, en este caso soy partidario de que cada uno elija entre los idiomas al uso en su zona en cual quiere ser escolarizado. ¿Quien es un gobierno para cambiar el nombre de tu empresa? porque ademas en algunas zonas solo se obliga a cambiar a las empresas españolas pequeñas, no al City Bank que tiene fácil solución y traducción por ejemplo. "Porque no es la lengua, naturalmente. Ése es el pretexto. De lo que se trata es de adoctrinar a las nuevas generaciones en la mezquindad de la parcelita."

Temujin dijo...

DEmostenes el idioma entra en lo personal y no veo yo que el estado deba elegir por nadie entre las lenguas al uso...Y carteles como este es una atentado a la razón.