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domingo, 25 de junio de 2017

Permitanme que me radicalice.



Permitan que me disculpe, soy hombre, me gusta el sexo (y digo sexo que no genero) complementario, que no opuesto, es decir, las mujeres.

Ruego que me perdonen pues creo en la familia, la tradicional, esa en la que el padre y la madre comparten fluidos y a partir de ahí se tiene descendencia, donde el padre y la madre colaboran en esfuerzos y encajan sus egos en beneficio de sus hijos y creo que esta familia es uno de los pilares de la sociedad, donde uno se refugia en tiempos de crisis y donde la carencia siempre es eliminada en la medida de las capacidades, porque voluntades sobran.

Les presento mis excusas porque ver dos hombres besándose no me gusta y no me gustaría que mis hijos fuesen homosexuales, es así, lo siento.

Espero su indulgencia si creo que la Naturaleza no juega a las modas, si hace necesario ambos sexos para la procreación, por algo sera.

Reclamo su absolución, tengo tres hijos y el estado me los ha arrebatado dejándome el mero papel de paganini, se ve que los machos no tenemos derecho a ser padres de verdad, a ver crecer a nuestros hijos, a verles equivocarse, a andar con ellos por la vida... Somos el malvado sexo, heterosexual ademas, una vergüenza, y por eso hay que castigarnos con una brutal explotación económica y una degenerada expropiación sentimental, para así, según dicen, hacer justicia, Somos así de malos, espero me perdonen, tengo pene.

Seguramente si hago el día del heterosexual y del sexo normal, seré llamado facha, si propongo el día de la familia numerosa y que la administración me financie una fiesta me miraran como un extremista religioso y yo no he bautizado a mis hijos.

Lo siento, soy hombre, heterosexual, estudie hasta un viernes, el lunes a trabajar, hasta un viernes, el lunes a la mili, hasta un viernes, el lunes a trabajar, hasta ahora, ademas ser heterosexual y padre de familia, siempre he trabajado y tengo una nomina donde saquearme a placer, para hacer su justicia.

Espero su indulgencia, siempre trabaje aunque el sueldo era penoso,  al principio, algunos me decían que era tonto por hacerlo, pues ellos ganaban más de vacaciones en el paro (lo llamaban así, ellos , no yo) y diciendo no a trabajos similares al mio; yo era tonto y quería aprender, lo siento, e iba cambiando de trabajo hacia arriba, espero su gracia por haber trabajado y haber sido explotado.

Pero, por lo menos,  permitanme que me radicalice, cuando uno ve que se prima al que no produce o al que no trabaja, cuando uno ve su condición de persona asociada al mero hecho de ser pagador de extravagantes fiestas a las que nunca le invitan, cuando observa que no son las personas las que tienen los derechos sino los sexos, los intersexos o los suprasexos, cuando se quiere primar el cambio de sexo por encima de los dientes, los libros o las gafas de los niños, cuando ve que su colectivo, la inmensa mayoría de la población se ve olvidada por los gobiernos y gobiernas, o cuando uno se ve castigado, acosado, esquilmado, violado e insultado, por una administración que olvida el sentido de la palabra persona en toda su dimensión,  y es el primero en generar clases en vez de igualdad de oportunidades, cuando los derechos siempre son de otros... 
Permitanme que, por lo menos, me cague en la discriminación positiva,(otro engendro de termino), se me suba la sangre al campanario y me radicalice, creo que todavía tengo ese derecho a pesar de ser heterosexual, hombre y padre de familia que trabaja.



Que Fortuna me guíe.








sábado, 17 de junio de 2017

Alfonso Guerra y España




Hace unos pocos días participé en un acto organizado por la Asociación de Exdiputados y Exsenadores para recordar las primeras elecciones democráticas de junio de 1977. Se celebró en un salón del Congreso de los Diputados y al concluir un buen número de personas se acercó a felicitar a los oradores. Una señora me expresó la satisfacción que había sentido al escuchar mi discurso y sin preámbulos añadió “yo a usted le he odiado toda mi vida”. Pues señora, que le aproveche, porque el odio alimenta a algunas personas, y destruye a otras muchas. Me expuso la razón de su odio. “Usted siente una gran inquina contra Cataluña”. Le expliqué, con gran paciencia, que estaba en un gran error, que sentía admiración y simpatía por Cataluña, pero que tal vez ella se confundía con mi crítica a la actuación de algunos partidos nacionalistas. Saltó: “Yo soy nacionalista”. Era de un partido que ya no está.

Nunca ha sido para mí tan evidente la labor de demolición de los valores democráticos ejecutada por los nacionalistas y por sus cómplices. Quedaba claro el efectivo desgaste de la convivencia de muchos catalanes tras una tenaz e inmisericorde política de hacer confundir la más elemental crítica a la actuación del nacionalismo con un ataque brutal a Cataluña y a sus habitantes.

La pregunta que puede plantear cualquier observador imparcial es ¿cómo han logrado que tantos catalanes acepten esa manipulación? La respuesta es, a la vez, clara, amplia y compleja. Es que el Gobierno de la Generalitat y las organizaciones que han propiciado y sostenido han puesto al servicio de esa mentira todos los medios, los recursos económicos y las energías de las entidades públicas y de algunas privadas. Hay que añadir que otros, que no son nacionalistas, han apoyado con su colaboración o su dejar hacer a la locura nacionalista. Han repetido durante años la infamia de “España nos roba”, cuando los ladrones estaban en la casa nacionalista. 
El Gobierno de España y los partidos políticos han preferido no dar la batalla, y cuando no se da la batalla, esta se pierde.
Algunos pretenden que se podrían calmar las ansias secesionistas aceptando ese extraño ser artificial “España, nación de naciones”. Solo una pregunta ¿de cuántas naciones? Nadie contesta. Los nacionalistas lo resuelven con una solemne bobería: nación es cuando lo dicen los pobladores. Imaginemos que los cartageneros dijesen que son una nación, ¿pasan a serlo? Elijo este caso porque están ahora haciendo declaraciones para alcanzar el estatus de provincia.
Los nacionalistas, ¡un Gobierno!, repetidamente violan la legislación, desobedecen a los tribunales, desafían al Ejecutivo con preguntas como “¿qué van a emplear, la fuerza?”. No, hay que emplear la ley.
Sibilinamente han dejado de hablar de separatismo o de soberanía, ahora ya solo hablan de defender la democracia, pero están dando un golpe de Estado. En contra lo que ellos proclaman, el único franquismo activo que queda en España lo representan los dirigentes nacionalistas, pero esto no lo dicen los otros partidos políticos, atemorizados ante la actitud de los nacionalistas, que no paran en barras a la hora de violar leyes y las reglas de convivencia. 
Repugna la aparición de carteles señalando personalmente a dirigentes de otros partidos como enemigos de Cataluña y pidiendo que se les trate como tales. Las patrullas nazis hacían lo mismo en la década de los años 30 del pasado siglo. Parece ser que un fiscal lo va a estudiar, sin embargo, no hay mucho que estudiar, la coacción y la amenaza están claras. El punto cimero del acobardamiento ante la práctica insurreccional del nacionalismo se encuentra en el temor que les produce a muchos la aplicación de la Constitución. Hablo de los que argumentan de continuo la defensa de la Constitución, menos... del artículo 155. Sienten una verdadera aversión a su aplicación. Pues sepan los atemorizados que ese artículo fue favorablemente votado por los nacionalistas cuando se redactó la Constitución.
¿Qué dice el artículo 155 de la Constitución?
1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.
Caben pocas dudas en el caso del primer supuesto. La Generalitat de Cataluña ha incumplido las obligaciones que han dictado los tribunales, incluido el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, y ha llegado a desobedecer las sentencias del Tribunal Constitucional.
En cuanto a que su actuación atente gravemente contra los intereses de España, basta considerar los contactos internacionales para lograr apoyos de Gobiernos e instituciones supranacionales para celebrar un referéndum ilegal, con la guinda del pastel: calificar a España de Estado autoritario. Resulta patético contemplar a ese grupo de políticos enredados en la tela de araña de la corrupción, buscando desesperadamente librarse de la Justicia española por un procedimiento insólito, desconectando a Cataluña de España para librarse de la prisión.
Con este panorama jurídico, político y constitucional, ¿por qué no se aplica el artículo 155? Fue redactado, y aprobado por todos, para el caso en que alguna comunidad autónoma incurriese en el incumplimiento de las obligaciones que imponen las leyes y la Constitución o actuase de forma que atente gravemente al interés general de España.
Es evidente que estos supuestos se dan en el caso de la Generalitat de Cataluña. No es fácil comprender por qué no se aplica la Constitución. Enseguida aparece la martingala del choque de trenes. Los nacionalistas y el Gobierno de España estarían empeñados en una confrontación, un choque de trenes, obcecados cada uno en sus posiciones. Pero esta es una metáfora falsa y engañosa. Solo hay un tren, desbocado, con pilotos alobados, en una carrera desesperada, y enfrente, un Gobierno paralizado, incapaz de utilizar los instrumentos democráticos que la Constitución pone a su disposición.
¿Existe alguna razón poderosa que justifique, al menos que explique, por qué no se pone en marcha la Constitución contra los excesos de los secesionistas? Si existe, el Gobierno debería exponerla, pues se hace cada día más difícil entender su parálisis ante la manifiesta rebeldía del nacionalismo catalán contra las leyes.
Ahora han llegado al descaro de los más ladinos delincuentes, todo lo hacen mediante órdenes verbales para que no quede en los escritos las pruebas del delito.

¿No ha llegado el momento de actuar?

Como siempre, Alfonso Guerra, sin pelos en la lengua, el original aqui
Solo añadiría que esta situación, sin crisis económica que la propiciase no hubiese sido posible, como todo el mundo puede entender.
Con Alfonso Guerra tuve tres etapas, una de admiración, otra de frustacion y ahora, otra vez, de admiración, de verle hablar sin papeles, con un discurso muy en la linea de mis pensamientos, sin fisuras... Luego veo a Sanchez o Zapatero y .... joder... sin papelitos no compran ni una barra de pan, no tienen ni consistencia, ni pensamiento, ni discurso... y así nos va, con la izquierda copada por tontos...la derecha con su aliado natural el nacionalismo (de patria que no de estado), por sus fueros...


Que Fortuna nos sea propia

miércoles, 14 de junio de 2017

Modus operandi



La primera fue seguir las leyes y las costumbres de mi país, conservando constantemente la religión en que la gracia de Dios hizo que me instruyeran desde niño, rigiéndome en todo lo demás por las opiniones más moderadas y más apartadas de todo exceso, que fuesen comúnmente admitidas en la práctica por los más sensatos de aquellos con quienes tendría que vivir.  Y aun cuando entre los persas y los chinos hay quizá hombres tan sensatos como entre nosotros, parecíame que lo más útil era acomodarme a aquellos con quienes tendría que vivir; y que para saber cuáles eran sus verdaderas opiniones, debía fijarme más bien en lo que hacían que en lo que decían, no sólo porque, dada la corrupción de nuestras costumbres, hay pocas personas que consientan en decir lo que creen, sino también porque muchas lo ignoran, pues el acto del pensamiento, por el cual uno cree una cosa, es diferente de aquel otro por el cual uno conoce que la cree, y por lo tanto muchas veces se encuentra aquél sin éste.

Y entre varias opiniones, igualmente admitidas, elegía las más moderadas, no sólo porque son siempre las más cómodas para la práctica, y verosímilmente las mejores, ya que todo exceso suele ser malo, sino también para alejarme menos del verdadero camino, en caso de error, si, habiendo elegido uno de los extremos, fuese el otro el que debiera seguirse. Y en particular consideraba yo como un exceso toda promesa por la cual se enajena una parte de la propia libertad.


Mi segunda máxima fue la de ser  en mis acciones lo más firme y resuelto que pudiera y seguir tan constante en las más dudosas opiniones, una vez determinado a ellas, como si fuesen segurísimas, imitando en esto a los caminantes que, extraviados por algún bosque, no deben andar errantes dando vueltas por una y otra parte, ni menos detenerse en un lugar, sino caminar siempre lo más derecho que puedan hacia un sitio fijo, sin cambiar de dirección por leves razones, aun cuando en un principio haya sido sólo el azar el que les haya determinado a elegir ese rumbo; pues de este modo, si no llegan precisamente adonde quieren ir, por lo menos acabarán por llegar a alguna parte, en donde es de pensar que estarán mejor que no en medio del bosque. 


Mi tercera máxima fue procurar siempre vencerme a mí mismo antes que a la fortuna, y alterar mis deseos antes que el orden del mundo, y generalmente acostumbrarme a creer que nada hay que esté enteramente en nuestro poder sino nuestros propios pensamientos , de suerte que después de haber obrado lo mejor que hemos podido, en lo tocante a las cosas exteriores, todo lo que falla en el éxito es para nosotros absolutamente imposible.


Este texto es un extracto de Descartes del Discurso del Método, que por cierto está inspirado, por lo menos en parte, en un texto de Francisco Sánchez el Escéptico, que por lo visto era de Tuy (Pontevedra), pero bueno, lo importante es más si la idea es buena o no, que su origen, o eso creo yo.

Para mi ha sido muy útil, como modus operandi en la vida, pero nunca recomiendo lo que ha sido práctico para mi, porque es posible que no lo sea para los demás, bien porque no se adapta a su forma de ser o porque no saben aplicar las funciones de la herramienta, así que... consejos los justos.



Que Fortuna nos sea propicia

sábado, 3 de junio de 2017

Medallas para las diosas





Dicen, y debe ser verdad, que los antiguos romanos en la República, hacían contratos con sus dioses, no lo se, pero ahora... creo que yo... no los hacen, no se...

Esto viene a cuento de que han dado otra medalla a una virgen, se ve que la tontería no va por barrios, es generalizada y así vemos al Fernández Díaz dar la Medalla de Oro al Mérito Policial a una virgen, (como si las virgenes anduvieran por ahí atrapando delincuentes), pero bueno...-de no ser tan estúpido esto, sería lo normal en gente que no siempre separan sus creencias con sus cargos.

Pero como la estupidez no es algo estático sino que se expande de maneras misteriosas afectando a polos que dicen ser opuestos, ha llegado a Cádiz. El alcalde de Cádiz, uno llamado José María González alias el 'Kichi' le ha dado una medalla a la Virgen del Rosario, supongo que por méritos que él conoce o por que milagrosamente él es alcalde, no lo se.

Luego viene el laico, anticlerical y revolucionario de turno justificando una estupidez con otra, "La medalla a la Virgen de Cádiz es una decisión muy laica" (todo muy racional) dice "el Pablo Iglesias".

Y yo no es que sea anticristiano, ni procristiano, ni mediocristiano y tresoctavocristiano o cincooctavosnocristiano, tampoco me gusta el laicismo "a la contra", simplemente respeto todas las religiones en su ámbito de actuación que creo que debe ser intimo y personal.
No me gusta la sharia, ni me gusta la Iglesia como órgano político y desde luego me parece una gilipollez enorme, ingente y tercermundista dar medalla creadas para personas a entes, que personalmente pienso que no existen y que si existen no se meten con las cosas de los hombres..y de las mujeres...

Que Fortuna nos sea propicia


lunes, 15 de mayo de 2017

Cheque escolar y Reflex.



Dialogo con las tutoras de las niñas




Pater: No recibo las notas de mis hijas y eso que he presentado ya dos escritos en la Secretaria del centro.

Tutoras: (Cada una por separado, pero igual respuesta, he llegado a la conclusión de que son muñecos amaestrados) No tenemos que mandar las notas o la información a los padres por separado, no nos deja la normativa, se lo ponemos en la agenda de las niñas, junto con las notas, y ya se puede enterar usted.

Pater: Mi mujer coge las notas y me impide el acceso a las mismas, similar comportamiento hace con la agenda de comunicación.

Tutoras: Eso no es nuestro problema (literal), tiene que pedírselas a su ex.

Pater: Mi mujer no me las da, ¿la meto a juicio?.

Tutoras: Pues dígale a sus hijas que se las lleven.

Pater: Ya le he dicho que mis hijas no se niegan, pero su madre se lo impide, ¿siembro la discordia entre la madre y las hijas?, ¿No sera más fácil que me manden las notas o que pase yo a cogerlas aquí?, ¿no tengo derecho a conocer a evolución de mis hijas en su educación?

Tutoras: La normativa nos impide hacer eso (literal, otra vez)

Pater: ¿Que normativa en concreto?

Tutoras:  Pues la normativa (textual en ambas)

Pater: (con la sangre en el campanario), Mire señora mi abogado me ha dicho que tengo derecho a conocer las notas y mi hermana, que es directora de un centro, me ha confirmado ese derecho. En el colegio del que es responsable, se entregan las notas a ambos padres, por sistema.

Tutora 1: Seguro que es de la concertada ( literal, con desprecio).

Pater: Es enseñanza publica igual que esta, en su colegio los niños van en similares condiciones que en este y creo que tengo los mismos derechos que los padres de ese colegio, ¿o no?.

Tutora 1: Tengo cinco niños en similares condiciones que usted,

Tutora 2: Le dejaré un duplicado en secretaria.

Pater a Tutora 1: Cinco correos electrónicos cada tres meses, no creo que sea un esfuerzo ímprobo, yo todos los días mando más de 15 de media y no pasa nada.

Tutora 1: Es que en un colegio como el de su hermana tienen que estar buscando clientes , es un  negocio... (textual)

Pater: Pues mire usted, en el colegio de mi hermana hay lista de espera para entrar, no tienen que buscar clientes,  tienen que seleccionar quien entra, porque no hay sitio para todos... Y ahora empiezo a comprender porque. La enseñanza publica no se la carga ningún gobierno, se la cargan ustedes con estas actitudes, así de sencillo y es normal que un padre como yo, huya de un centro como este, si quiere conocer la evolución de sus hijas.Solo les pido un poco de comprensión para no generar mayores males, como pleitear otra vez con mi ex o enemistar a mis hijas con su madre y eso se resuelve con un correo electrónico cada tres meses y una notificación para las reuniones de padres, así de sencillo, no referenciandose a una normativa inexistente.

Tutora 1: Pues si quiere eso váyase a una concertada (textual).

Pater: Eso ya lo veremos el próximo año... o este..




Cuando sea su cumpleaños la regalare un bote de Reflex a esta señora para si le sale un esguince al mandarme un duplicado de las notas cada tres meses.

Digamos que he tenido acceso directo a esta conversación, y ya no voy a entrar en la colaboración con las actividades extra escolares que hacen en el centro concertado o que en el anterior centro publico donde estuvieron los niños, hacían reuniones cada 45 días para conseguir la jornada continua y una vez conseguida ya no hicieron más, solo una al año, la colaboración del profesorado y del Centro en las actividades o de la información proporcionada a los padres y otras muchas cosas...

La enseñanza pública es un derecho fundamental de cualquier país desarrollado, pero quizás, hubiese que dar un cheque escolar por el importe de la enseñanza y que los padres decidan libremente donde llevar a sus hijos, (esto lo propuso no se quien), porque mi experiencia en la publica no puede ser mas deprimente y es que, si en mi mano estuviese, el próximo año no estarían en ese centro y les llevaría a un concertado, así de claro y así de sencillo.
Yo como cualquier persona cogería un producto de más calidad, servido por un vendedor más amable, al mismo precio ¿o no?..Aunque supongo que la tutora 1, al mismo precio, cogería para su uso, el producto sin información, servido por un vendedor con cara de mala leche y que estuviese mirando el reloj continuamente.

El Chiste de la entrada

Luego harán manifestaciones rimbombantes en Defensa de la Enseñanza Publica, ¡¡que bonito!!!¿para defender esto? por favor...

La enseñanza publica de calidad, la hacen los profesores y los directores de los centros, todos los días, con su trabajo, con su disposición y con su voluntad. Lo que yo conozco deja mucho que desear y no es por falta de medios, es por falta de actitud, por pereza y dejadez, que es lo peor. 

Repito, en el anterior colegio, solo nos juntaron a los padres, en repetidas ocasiones para la jornada continua, una vez conseguida, se acabaron los reuniones, como le dije al director en su día. Por cierto, cuando se lo dije una vez , me respondió que no era cierto y tan solo tuve que mandarle las fechas anteriores de reuniones en cinco años antes de la jornada y después, así de sencillo, res non verba...


Que Fortuna nos propicie una enseñanza publica de calidad.


P.D. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia..