Gente que piensa.

sábado, 7 de septiembre de 2013

El triunfo de la etiqueta.




 Emilio Castelar subió al estrado y pronunció este discurso:

Señores, con Fernando VII murió la monarquía tradicional; con la fuga de Isabel II, la monarquía parlamentaria; con la renuncia de don Amadeo de Saboya, la monarquía democrática; nadie ha acabado con ella, ha muerto por sí misma; nadie trae la República, la traen todas las circunstancias, la trae una conjuración de la sociedad, de la naturaleza y de la Historia. Señores, saludémosla como el sol que se levanta por su propia fuerza en el cielo de nuestra patria.


¿Llegará la tercera y definitiva República? ¿Sera mejor o más de lo mismo?.
Porque si seguimos sin poder elegir a nuestros representantes de forma directa y que unos votos valgan más que otros, depende al partido y de donde votes, mejor nos quedamos como estamos.
Si continuamos con unos políticos como títeres de intereses financieros, mejor nos quedamos como estamos,
Si continuamos con unos empresarios que odian las subvenciones y lo público, pero sobornan para coger obras públicas, nos quedamos como estamos.
Si la principal fuente de investigación e innovación en nuestras empresas es la sub-contrata, nos quedamos como estamos.
Si las personas vamos a seguir estando al servicio de la economía y no al revés, seguimos igual.
Si lo único que se les ocurre a los empresarios españoles (a los que se llaman empresarios) para mejorar la competitividad es bajar los sueldos, conmigo que no cuenten.
Si cuando la actividad económica se hunde subimos los impuestos y bajamos los salarios ¿para que queremos república?
Si penalizamos los trabajos y a los trabajadores mediante ivas e ierepeefe, mientras subvencionamos a especuladores en sicav ¿es necesaria la república?
Si nos peleamos por los casinos mientras echamos a científicos e investigadores ¿para que queremos república?
Si tenemos los mismos partidos políticos en la república y no modifican su modus vivendi ¿para que queremos república?

Si no cambiamos muchas cosas, la República sera un fallo y sera inútil, y si las cambiamos ¿para que queremos la República?.
Así que a mi me importan más los hechos que los títulos, la esencia más que el nombre, las personas más que las instituciones...y cuando veo a algunos con las  banderas moradas reflexiono sobre esto, que no es más que el triunfo de la etiqueta sobre el pensamiento critico.

Que conste que soy republicano, básicamente porque me jode que por el simple hecho de ser hijo de alguien se tengan privilegios y me manden... aunque esto también ocurre en las repúblicas...solo hay que ver los senadores de las repúblicas modernas más antiguas de quienes son hijos...

Que Fortuna nos permita ser críticos.






8 comentarios:

Francesc Puigcarbó dijo...

no es que la segunda república fuera la hostia en patinete precisamente Temujin. El problema como siempre está en el factor humano, y esta España cainita que retroalimenta su odio y auto destrucción, tierra de chorizos y mamandurrias de viejo, no tiene solución con monarquía o con República. Y dentro del lote nefasto por supuesto también nosotros.

Temujin dijo...

Francesc, por ahí iban mis tiros, aunque yo creo que si se puede solucionar algunas cosas, pero hay que mirar el fondo más que las formas y aquí nos pierden las formas y olvidamos el fondo.

Miquel dijo...

Y la Primera duró poco...
Salmeron , Castelar, Figueras y Pi Maragall , y de este poco se acuerdan los federalistas de nuevo cuño.
salut

juan merkader dijo...

Yo también soy republicano, pero relativizo el modelo de Estado. Lo importante son los gobiernos y la organización estatal. Rey O Pte. de la República, prefiero lo segundo pero sustancialmente no variaría mucho la situación. Saludos.

Temujin dijo...

Miquel, la Republica sin otros planteamientos diferentes a los actuales será más de lo mismo...Tan dictador es uno como trescientos...

Temujin dijo...

Juan algunos se refugian en el titulo para que nada cambie...

Anónimo dijo...

Por principios: república. Para arreglar el actual sistema de desgobierno sólo veo una solución: cárcel para el que se embuche dinero público. Confiscación de todos sus bienes y luego -cumplida una larga pena de prisión- estudiaríamos medidas de gracia. R

Temujin dijo...

En principio creo que la República es más real y más practica que perpetuar a una familia en el poder, pienso que eso tiene poca discusión. Respecto a los ladrones actuales, que sigan el mismo procedimiento y con las mismas garantías que cualquier ciudadano, quizás, que los políticos no nombren a los componentes del Supremo y del Constitucional seria un buen principio..