miércoles, 14 de junio de 2017

Modus operandi



La primera fue seguir las leyes y las costumbres de mi país, conservando constantemente la religión en que la gracia de Dios hizo que me instruyeran desde niño, rigiéndome en todo lo demás por las opiniones más moderadas y más apartadas de todo exceso, que fuesen comúnmente admitidas en la práctica por los más sensatos de aquellos con quienes tendría que vivir.  Y aun cuando entre los persas y los chinos hay quizá hombres tan sensatos como entre nosotros, parecíame que lo más útil era acomodarme a aquellos con quienes tendría que vivir; y que para saber cuáles eran sus verdaderas opiniones, debía fijarme más bien en lo que hacían que en lo que decían, no sólo porque, dada la corrupción de nuestras costumbres, hay pocas personas que consientan en decir lo que creen, sino también porque muchas lo ignoran, pues el acto del pensamiento, por el cual uno cree una cosa, es diferente de aquel otro por el cual uno conoce que la cree, y por lo tanto muchas veces se encuentra aquél sin éste.

Y entre varias opiniones, igualmente admitidas, elegía las más moderadas, no sólo porque son siempre las más cómodas para la práctica, y verosímilmente las mejores, ya que todo exceso suele ser malo, sino también para alejarme menos del verdadero camino, en caso de error, si, habiendo elegido uno de los extremos, fuese el otro el que debiera seguirse. Y en particular consideraba yo como un exceso toda promesa por la cual se enajena una parte de la propia libertad.


Mi segunda máxima fue la de ser  en mis acciones lo más firme y resuelto que pudiera y seguir tan constante en las más dudosas opiniones, una vez determinado a ellas, como si fuesen segurísimas, imitando en esto a los caminantes que, extraviados por algún bosque, no deben andar errantes dando vueltas por una y otra parte, ni menos detenerse en un lugar, sino caminar siempre lo más derecho que puedan hacia un sitio fijo, sin cambiar de dirección por leves razones, aun cuando en un principio haya sido sólo el azar el que les haya determinado a elegir ese rumbo; pues de este modo, si no llegan precisamente adonde quieren ir, por lo menos acabarán por llegar a alguna parte, en donde es de pensar que estarán mejor que no en medio del bosque. 


Mi tercera máxima fue procurar siempre vencerme a mí mismo antes que a la fortuna, y alterar mis deseos antes que el orden del mundo, y generalmente acostumbrarme a creer que nada hay que esté enteramente en nuestro poder sino nuestros propios pensamientos , de suerte que después de haber obrado lo mejor que hemos podido, en lo tocante a las cosas exteriores, todo lo que falla en el éxito es para nosotros absolutamente imposible.


Este texto es un extracto de Descartes del Discurso del Método, que por cierto está inspirado, por lo menos en parte, en un texto de Francisco Sánchez el Escéptico, que por lo visto era de Tuy (Pontevedra), pero bueno, lo importante es más si la idea es buena o no, que su origen, o eso creo yo.

Para mi ha sido muy útil, como modus operandi en la vida, pero nunca recomiendo lo que ha sido práctico para mi, porque es posible que no lo sea para los demás, bien porque no se adapta a su forma de ser o porque no saben aplicar las funciones de la herramienta, así que... consejos los justos.



Que Fortuna nos sea propicia

12 comentarios:

Francesc Puigcarbó dijo...

Un buen modus operandi a seguir, no descarto a Descartes.

un abrazo

Temujin dijo...

Como diria Unamuno, "A la buena de Dios, cada cual como mejor se las componga, salga lo que saliere, cada uno con su cadaunada"

Tot Barcelona dijo...

Y yo, con tu permiso, pondré una carta que hace un tiempo (5 años ), envié a un medio de comunicación que ponía un titular que decía : No ser del Barça es pecado y estaba escrito por una monja dominica que adoraba al Sr Mas que al Dios que prometió seguir; ( se debía a que no seguir al Sr Messi y ser del Sr Cristiano era de tontos )

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14/02/12. 'No ser del Barça es pecado'

No es lo mismo ser víctima que verdugo, estoy seguro que lo pensó Robespierre. Es esto lo primero que me ha venido a la mente cuando he visionado el espectáculo de palabras sueltas de esta inefable dominica.

Lo dicho por esta sierva del Señor, me recuerda a los opositores de la esclavitud rusa, Nekrasov y Turgueniev, que mientras arengaban a los terratenientes caúcasos por tener esclavos, no liberaron jamás a sus propios siervos.

La afirmación categórica de "No ser del Barça es pecado", me conmina a imaginarme un mundo inferior repleto de almas benignas pero pecadoras, no seguidoras del Barça, ni por conocimiento, ni por devoción. Desde las de Teresa de Calcuta de la calle Arc del Triunf a Gandhi; desde Vicente Ferrer a Boff; desde Monseñor Romero a Ellacuría... En fin, un sin número de personas de buena voluntad, pero sin la raigambre y el pedigrí especial para abrir las puertas del Cielo.

Y me conmina también, a pensar en el error de decir que cuando ve a un señor de Rosario con una pelota entre los pies ve a la misma corte celestial en la Tierra.

Yo no se si un eunuco puede opinar sobre el orgasmo, pero en calidad de haber pisado muchos años el Institut de Teología puedo intuir que un religioso/a no puede opinar sobre quien, porque y cuando, están abiertas las puertas del paraíso.


Las heridas de arma pueden sanar, pero las de boca no sanan jamás, y es eso lo que la procaz servidora de Dios, dominica como los profesores de un servidor, ha hecho.

No doy consejos, que la gente se equivoque sola, decia Cela, pero si le hago una advertimento que creo le servirá como guía. El Eclesiastes es uno de los mejores libros de la Biblia, y en su Capítulo 5 Versículo 1 nos dice : " No seas precipitado en tu boca, no te apresures a proferir palabras...", y en el 3 continua : " Cuando haces un voto a Dios no tardes en cumplirlo, porque no le agradan los necios..." , ( y aquí se refiere también al del silencio).

Y para finalizar, seguiré con el mismo Eclesiastes, libro que se me da, ha abierto poco, al 10/1 nos comenta aquello de : " una mosca muerta estropea una copa de ungüento perfumado".

Me extraña, que los dominicos de Tucumán (Argentina), su provincia, no le hayan explicado nada más sobre la Metafísica, base y fundamento de nuestra manera de pensar. El Ser y el Estar son el pilar donde nos fundamentamos, y ud. no sabe estar, solo sabe ser, y le gusta ser donde no debe estar, o sea, en los periódicos.

Salut.

Miquel Cartisano

PD: NO DOY CONSEJOS, QUE LA GENTE SE EQUIVOQUE SOLA ( Camilo José Cela)

Rodericus dijo...

Todo ser humano sensato busca un centro de gravedad espiritual permanente.

Algunos lo logran, otros se pasan toda su existencia persiguiendolo.

Un abrazo.

Temujin dijo...

Miquel, uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras, cuando aconsejas a alguien algo y le sale bien es virtud suya y si le sale mal es defecto de consejo, por eso yo hace tiempo renuncie a dar consejos, ni siquiera sugerencias. Bastantes agujeros tengo que tapar como para andar tapando los de otros...
Religión, fútbol y política, pocos seres humanos conozco que no sean doctores de estas tres materias
Un saludo

Temujin dijo...

Rodericus, centro de gravedad permanente, me suena a una cancion de hace año, sin embargo creo que la gente, más que buscar un centro de gravedad lo que busca es un suelo donde no moverse... me parece a mi

Tot Barcelona dijo...

Para aclarar a quien me refería : A Sor Lucia Caram, personaje cercano a Trias y a Mas y declarada fan de CiU.
PD: Por cierto, conozco personajes que también me dan miedo y son declarados fans del Espanyol, Rufian , por ejemplo, pero este no es profeta, tan siquiera ni en su tierra.
Salut

Temujin dijo...

Miquel, yo ya sabia a quien te referias y se quien es Rufian, el que esta haciendo el curso de buceo porque le han dicho que en el fondo no es tan bobo, una muestra más de la política en España, indocumentados al poder...

Doctor Krapp dijo...

Pues también ha sido muy útil para mí y como te recomendé un día como lectura complementaria, aunque no sé si has tenido la oportunidad de hacerlo, acércate al Cándido de Voltaire. Se complementa estupendamente con Descartes.

"" ¿Sabe usted, por ejemplo, que en el momento en que yo os hablo hay cien mil locos de nuestra especie que llevan sombrero y que matan a otros cien mil animales que llevan turbante, o son asesinados por ellos, y que así ocurre en toda la tierra desde tiempo inmemorial? Estremecióse el Sirio y preguntó cuál podía ser el motivo de tan horribles querellas entre animales tan ruines. “El motivo es, dijo el filósofo, unos cuantos trozos de tierra tan grandes como vuestro talón. Y no se trata de que algunos de esos millones de hombres que se dejan la vida pretenda obtener para sí ni un pequeño terrón de ella. Lo que se ventila no es más que saber si esa tierra pertenecerá a un cierto hombre que se llama Sultán o a otro que, yo no sé por qué, se hace llamar César . Ni el uno ni el otro han visto ni verán jamás el pequeño rincón de tierra que está en litigio, y casi ninguno de esos animales que se matan mutuamente ha visto nunca al animal por el cual se matan”.
- ¡Desgraciados! exclamó el Sirio con indignación, ¿puede concebirse tal exceso de rabia tan furiosa? Ganas me dan de dar tres pasos, y de aplastar con otros tantos puntapiés a toda esta ralea de asesinos ridículos. No vale la pena que os toméis tal molestia, que de sobra se están labrando ya ellos su propia ruina. Sabed que dentro de diez años no seguirá viviendo ni la centésima parte de estos miserables; sabed que incluso antes de sacar la espada, el hambre, la fatiga o la intemperancia habrán acabado con casi todos. Por otra parte, no es a ellos a los que hay que castigar: es a esos bárbaros sedentarios que apoltronados en sus despachos ordenan, mientras hacen la digestión, el exterminio de un millón de hombres y a continuación dan solemnemente gracias a Dios por ello. "

Saludos

Luis Antonio dijo...

Cuando tengo la fortuna de tener a algún alumno que hace muchas preguntas en clase siempre lo identifico con Descartes que fue así desde niño. El "pienso, luego existo" es su principio más conocido.

Recomendaría la lectura de sus obras a los que ponen las emociones por encima de las razone...

El consejo que te da Krapp también es sabio.

Un abrazo

Temujin dijo...

Doctor te hice caso y no solo lo he leído una vez, sino dos y la verdad es que me gusto y me gusto mucho. Gracias

Temujin dijo...

Luis Antonio, una de las cosas que más me gustan del Discurso del Metodo, es que el habla como a él le gustaría conducirse y las razones por las ha decidido tomar ese camino en lugar de otro. No es fruto de la casualidad sino de la observación y de la razón...

Un saludo