Gente que piensa.

domingo, 1 de febrero de 2015

Moral provisional.





     Por último, como para empezar a reconstruir el alojamiento en donde uno habita, no basta haberlo derribado y haber hecho acopio de materiales y de arquitectos, o haberse ejercitado uno mismo en la arquitectura y haber trazado además cuidadosamente el diseño del nuevo edificio, sino que también hay que proveerse de alguna otra habitación, en donde pasar cómodamente el tiempo que dure el trabajo, así, pues, con el fin de no permanecer irresoluto en mis acciones, mientras la razón me obligaba a serlo en mis juicios, y no dejar de vivir, desde luego, con la mejor ventura que pudiese, hube de arreglarme una moral provisional , que no consistía sino en tres o cuatro máximas, que con mucho gusto voy a comunicaros.


La primera fue seguir las leyes y las costumbres de mi país, conservando constantemente la religión en que la gracia de Dios hizo que me instruyeran desde niño, rigiéndome en todo lo demás por las opiniones más moderadas y más apartadas de todo exceso, que fuesen comúnmente admitidas en la práctica por los más sensatos de aquellos con quienes tendría que vivir.

 Porque habiendo comenzado ya a no contar para nada con las mías propias, puesto que pensaba someterlas todas a un nuevo examen, estaba seguro de que no podía hacer nada mejor que seguir las de los más sensatos. 

Y aun cuando entre los persas y los chinos hay quizá hombres tan sensatos como entre nosotros, parecíame que lo más útil era acomodarme a aquellos con quienes tendría que vivir; y que para saber cuáles eran sus verdaderas opiniones, debía fijarme más bien en lo que hacían que en lo que decían, no sólo porque, dada la corrupción de nuestras costumbres, hay pocas personas que consientan en decir lo que creen, sino también porque muchas lo ignoran, pues el acto del pensamiento, por el cual uno cree una cosa, es diferente de aquel otro por el cual uno conoce que la cree, y por lo tanto muchas veces se encuentra aquél sin éste. 


Discurso del Metodo para conducir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias 
de René Descartes, (Tercera Parte).


Que Fortuna nos ayude a conducirnos con acierto.

15 comentarios:

F. Puigcarbó dijo...

....y unos añitos más tarde andamos por los mismos caminos, siendo el discurso del método actual y válido.

salud

Miquel dijo...

Con FRANCESC...y con Julio Iglesias...la vidaaaaaa sigueeeeeeeeeee iguallllllllllllllll ¡¡¡

Temujin dijo...

FRancesc, sinceramente pienso que es el mejor libro que he leido en mi vida. El segundo principio de "esta moral", que sera lo proximo que publique, es de lo mejor que he leido en mi vida. Los humanos, lo queramos reconocer o no, necesitamos más que modas para realmente evolucionar. Es bueno quedarse con las buenas acciones, mejor que criticar las malas.

Temujin dijo...

Miquel, hay discursos de hace 20 siglos que no han perdido frescura, vivimos en la ilusion de la Evolucion, pero los ressortes que nos mueven no han variado en los ultimos 10.000 años.

Blue dijo...

Sabias palabras. Lo que va en negrita, brillante, plas, plas, plas...

Besos.

Carmen Magia dijo...

Es evidente que la cultura nos marca, pero en nosotros está, una vez que ya somos responsables, establecer lo que nuestro corazón cree que sería lo más justo.

No son malas las máximas, en realidad es bueno conocerlo todo para después solo quedarnos con lo que realmente nosotros sentimos, o con nada...

Pero nada impuesto es bueno... eso está muy claro.

Muchos besos

Luis Antonio dijo...

A Descartes no le interesaba ninguna de las materias que se estudiaban en su época de estudiante porque, salvo las matemáticas, ninguna de ellas buscaba la verdad. Todas materias eran pasatiempos más o menos placenteros... Si sus teorías racionalistas hubiesen triunfado, muchos profesionales de la docencia, que nos dedicamos a las Humanidades y similares, habríamos tenido que dedicarnos a otras disciplinas...

Todo lo que sea mera especulación y razonamiento sin fundamento no tienen razón de ser...

Creo que Descartés se llevaría las manos a la cabeza si echara un vistazo a nuestro mundo y observara cómo siguen capando a sus anchas la mentira, la especulación, la incertidumbre y la inmoralidad...

Saludos

Luis Antonio dijo...

Quise decir "CAMPANDO"...(qué trascendencia tiene una simple letra, ¿eh?)

Dr.Krapp dijo...

Siempre grande Descartes aunque cuando se topo con la idea de Dios prefirió mirar hacia otro lado. Lógico y razonable en un hombre tan razonable como para saber que cuestionarlo todo le podría hacer perderlo todo. Siempre prevalece el existir sobre el pensar.
Saludos

María dijo...

Sobre todo esto de lo que te he leído es cierto ciertísimo : " ...debía fijarme más bien en lo que hacían que en lo que decían..."

Por los hechos los conoceréis que decía otro ;-)
Supongo el pensamiento cartesiano es como el pórtico de la filosofía moderna, Kant podría ser quien cerrara este círculo, sin embargo estoy con LUIS ANTONIO... sin restar importancia al pensamiento racional y pragmático.. la vida sería demasiado fría y desangelada si todo se redujera a mera racionalidad... racionalismo y humanismo a partes iguales y agitado como un cóctel .. ya sabes en el justo medio está la virtud ( es que vengo de decirte lo mismo en mi casa y me debe estar saliendo la vena monjil jaja perdón! ;))



Un beso grande ¡ homo TEMU racionalis ! ;))


Temujin dijo...

Carmen, lo que más me gusta del Discurso del Metodo es que no quiere imponer nada, Descartes cuenta como se conduce él en la vida, creo que con mucho acierto. Un saludo.

Temujin dijo...

Luis Antonio, no creo que Descartes despreciara las Humanidades por su falta de exactitud y la carencia de formulas certeras que hay en ellas, casi tantas como en Fisica o en Matematicas, por cierto. En aquella epoca la Cultura debia obediencia a unos señores que decian tener linea directa con dios de ahi que su discurso deba superar ciertas "trabas" y si, en este caso, la letra si tiene importancia. Un saludo

Temujin dijo...

Doctor Krapp, Descartes tenia que vivir en el mundo que le toco y creo que aunque no lo dijo en ninguna ocasion pensaba que si meaba contra viento se mojaba los pantalones. Este libro me marco

Temujin dijo...

Maria no se trata de desterrar las emociones sino más bien, creo yo, observar el entorno y dirigir tu rumbo en la direccion que creas más correcta y más acorde con tus sentimientos, más que anular los mismos.
Afianzar unas convicciones de base y manejarse con un criterio no anula nada, creo yo, como bien dices en el termino medio se encuentra la mitad, jejejeje.. Besos

Temujin dijo...

Blue, ese pedazo dice mucho de loa Humanidad, no te creas hay condensado mucho en tan poco...Besos...