Gente que piensa.

martes, 14 de marzo de 2017

Monstruos infantiles



El niño venía a casa de mal humor, las razones eran variadas, pero una predominaba sobre las demás, él era un niño grande, buenazo y además sacaba buenas notas.
Dos niños le hacían la vida imposible, le saboteaban las amistades, le vetaban el fútbol y estaban constantemente haciéndole bromas pesadas.

La madre del niño, con buena intención y poco conocimiento, fue a hablar con la madre de los torturadores , eso a pesar de que el padre le había dicho que no fuese, que daba igual... Las madres de los bichos, muy ufanas de que sus hijos pudiesen con un niño más grande que los suyos, le dijeron que era: "ya sabes... son cosa de niños, no pasa nada.." y esas cosas que dicen las madres con tal de no ver los defectos o la imbecilidad de sus hijos, por cierto, no todos los niños son maravillosos por ser niños, hay auténticos hijos de puta infantiles...

El padre, sin embargo, le dijo al niño:

"Tu no pegues a nadie primero, pero si alguno de estos dos viene y te pega, no contestes, no le hables,  no chilles, ni te enfades, simplemente dale un buen tortazo en toda la cara con la mano abierta y cuando lo hayas hecho, me lo dices, que te doy un premio..."

Ese día por la tarde, cuando venía el autobús a dejarle en la parada, el niño sale eufórico del autobús y viene a ver al padre y le dice:

¡¡¡Papa, papa, quiero el premio, que le he dado una torta a I..r ....!!!

Joder... el padre, mirando para todos los lados, piensa anda calla cabron... vamos al coche... y en esto viene la madre del bicho abofeteado echando espuma por la boca diciendo que mi hijo había pegado al suyo y le había dejado la marca de la galleta en la cara, a lo que el padre contesta:

 "Ya sabes, son cosas de niños, no pasa nada..., estarian jugando y se les ha ido de las manos"

El niño grande, por misterios del "verdadero diálogo infantil", no se volvió a ver acosado por los típicos idiotas de los colegios, es un chico sano, fuerte, que ha aprendido que no siempre hay que esperar ayuda de fuera sino buscarse uno las soluciones y además, con buenos resultados académicos.
No quisiera yo pensar que hubiese pasado, si en vez de darle un buen tortazo al abusón, lo hubiese denunciado al director de la escuela... psicólogos, tratamiento especial, charlas estúpidas y discriminación oficial, mientras los demás niños se siguirian riendo de él...(me acojona solo pensarlo)

Desde luego, cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia, todos los personajes de esta historieta son ficticios y cualquier parecido con la realidad es obra de la diosa Fortuna (que todo el mundo sabe que es de Burgos, por cierto).

Que Fortuna nos ayude con los abusones.

10 comentarios:

Francesc Puigcarbó dijo...

real como a vida misma, cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia.

un abrazo.

emejota dijo...

Pura coincidencia, si.

Temujin dijo...

Francesc, las coincidencias existen, no creas... Al niño de la ficcion le sentó muy bien, creo

Temujin dijo...

Emejota, pudiera darse el caso...

Toy folloso dijo...

Dudo que las casi obligatorias sesiones de psicólogo infantil tengan mejores efectos terapéuticos que el tortazo de toda la vida....

Luis Antonio dijo...

La función de educar corresponde en primera instancia a los padres. Algunos no lo tienen claro o no quieren desempeñar esa obligación y la delegan a la escuela. Educarlos como estudiantes es una cosa y como personas, otra. Ambas deberían complementarse y tener objetivos y métodos comunes, pero sabemos que no es así. Con harta frecuencia los objetivos y métodos educativos escolares no coinciden con los familiares. Y esto provoca situaciones conflictivas.

Hoy, la colaboración de los padres con la escuela deja mucho que desear. No son pocos los padres que, en lugar de apoyar a los maestros delante de sus hijos, se enfrentan a ellos cuestionando sus métodos y desautorizándolos Yo, de chaval, siempre oculté a mis padres los castigos escolares porque sabía que en casa los apoyarían y hasta incrementarían...

Unos padres pueden recomendar al hijo acosado que devuelva el tortazo para que lo respeten. Lo de darle un premio lo encuentro excesivo.Eso, sin embargo, no lo puede hacer el maestro. Supongo que estamos de acuerdo...La pedagogía actual pretende que las sanciones sean de carácter educativo y nunca debe hacerse uso de la violencia. Los mismos padres que recomiendan a su hijo que devuelva el tortazo multiplicado montarían la de "Dios es Cristo" si su hijo recibiese ese tratamiento por indicación del maestro. El valor de la ejemplaridad y de la coherencia no siempre se valora como debiera.

Tema complejo, Temujin

Un abrazo

Temujin dijo...

Toy Folloso, creo que denunciar los hechos al director, que el niño fuese a hablar con el director y el revuelo que crearía son bastante más perjudiciales que lo que el padre recomendó, el niño acosado aprendió a defenderse y los acosadores vieron la otra cara de la moneda, todo el mundo contento.

Temujin dijo...

Si la Educación y la Enseñanza fuesen matemáticas no harían falta maestros (palabra denostada, por cierto). Creo que fui la ultima generación a la que pegaron, y cuando digo pegaron, lo digo de verdad, poner las manos en cuña y que te den con un palo, el dia que cumpli 9 años el director del colegio cuando formábamos para entrar y un compañero me tiraba de la oreja y me volví a recriminarselo me dio una torta que me puso en vuelo (sin exagerar, en vuelo), eso es una cosa y otra muy diferente tratar a muchos niños como si fuesen unos santos.. Un profesor no debe pegar a nadie, pero si debe mantener la disciplina en clase y al chaval que da guerra, a la calle, así de sencillo, igual que pienso que los profesores no son ni deben ser amigos de los hijos creo que los padres tampoco debemos ejercer de "coleguitas" de nuestros hijos, es un error, cuando sean mayores sera una cosa, pero hasta que tengan cierta edad yo soy su padre, no su amigo, ni su colega.. La Educación se da en casa y la Enseñanza en la escuela, tampoco entiendo que un padre que tenga menos conocimientos que sus hijos (les hay) deban ayudarles a hacer la tarea, sino dar ejemplo de conducta.
Personalmente creo que es este hipotético suceso, el padre actuo de buena forma y que si procede a denunciar estos hechos como acoso le hubiese causado muchos más problemas añadidos a su hijo...

Gemma dijo...

Defiendo la decisión del padre, entiendo la actitud de la madre aunque considero que la autoprotección en exceso interrumpe el crecimiento o desarrollo de algunas facultades animales, imprescindibles, para convivir en el mundo de los sapiens. Hay una parte animal que la sociedad y la vida nos sigue demandando y no pienso que esta demanda mengue con la edad, en la infancia hay una cierta violencia que todos identificamos y cada uno tiene ahí sus montruos, si no están en la puerta de la escuela puede que los tengas en casa, los monstruos pueden ser tus padres o tus amigos y si no se dan en estos ámbitos el niño los crea, los imagina y los siente debajo de una cama o dentro de un armario o en un pasillo oscuro... El miedo si no existe, se crea, porque el ser humano lo necesita como también necesita la paz y la no violencia.. cada década encierra sus monstruos, porque como bien recordarás primero nos asustó el lobo y después la piel del lobo, y no contentos con esto, para no aburrinos, metimos al cordero en el mismo rebaño y así vamos identificando pieles y creyendo que erradicamos elefantes en plena jungla.. En estos extremos, apuntalados bajo estas tesituras, o somos carne de cañón o carbonizamos..


Besos.

Temujin dijo...

Gemma el otro día le dije a mi hijo que el miedo es necesario que solo los idiotas van por el mundo sin miedo. Pero el miedo irracional se estudia, se razona y se valoran los riesgos, que es lo que diferencia a los valientes de los estúpidos, también le dije aquello de Audentes Fortuna Iuvat de Virgilio, pero matice lo de Audentes para no confundirlo con Stultus que también es latin. Los miedos son necesarios, pero es necesario que los niños aprendan a dominarlos, que es lo que trataba el padre de la criatura en esta entrada... Besos