domingo, 5 de enero de 2014

Diferencia entre afrenta y agravio...




 No agravian los eclesiásticos, como vuesa merced mejor sabe.

— Así es —respondió—, y la causa es que el que no puede ser agraviado no puede agraviar a nadie. Las mujeres, los niños y los eclesiásticos, como no pueden defenderse, aunque sean ofendidos, no pueden ser afrentados; porque entre el agravio y la afrenta hay esta diferencia, como mejor Vuestra Excelencia sabe: la afrenta viene de parte de quien la puede hacer, y la hace y la sustenta; el agravio puede venir de cualquier parte, sin que afrente.

Sea ejemplo: está uno en la calle descuidado, llegan diez con mano armada, y, dándole de palos, pone mano a la espada y hace su deber, pero la muchedumbre de los contrarios se le opone, y no le deja salir con su intención, que es de vengarse; este tal queda agraviado, pero no afrentado.
Y lo mesmo confirmará otro ejemplo: está uno vuelto de espaldas, llega otro y dale de palos, y en dándoselos huye y no espera, y el otro le sigue y no alcanza; este que recibió los palos, recibió agravio, mas no afrenta, porque la afrenta ha de ser sustentada. Si el que le dio los palos, aunque se los dio a hurtacordel, pusiera mano a su espada y se estuviera quedo, haciendo rostro a su enemigo, quedara el apaleado agraviado y afrentado juntamente: agraviado, porque le dieron a traición; afrentado, porque el que le dio sustentó lo que había hecho, sin volver las espaldas y a pie quedo.

Y así, según las leyes del maldito duelo, yo puedo estar agraviado, mas no afrentado; porque los niños no sienten, ni las mujeres, ni pueden huir, ni tienen para qué esperar, y lo mesmo los constituidos en la sacra religión, porque estos tres géneros de gente carecen de armas ofensivas y defensivas; y así, aunque naturalmente estén obligados a defenderse, no lo están para ofender a nadie.

Texto del Siglo XVII.

Que Fortuna os sea propicia.


15 comentarios:

Miquel dijo...

queda claro ¡
salut

Francesc Puigcarbó dijo...

y añadiria, queda muy claro, sobre todo lo de los eclesiásticos

Temujin dijo...

Miquel, lo tenía guardado desde hace tiempo

Francesc eso es porque no nos defendemos de sus afrentas..

Novicia Dalila dijo...

A la tercera lectura he entendido... No soy un caso perdido y me ha hecho ilusión constatarlo :D. Muchas gracias, Pater.

Un beso y muy muy feliz 2014 para ti y todos los tuyos.

Temujin dijo...

Novicia Feliz Año

María dijo...

Es verdad que esto necesita de varias lecturas porque a la primera de cambio ( por aquello de estar en el grupo de los agraviados, no afrentados) dan ganas de agraviarle bien la cara a quien escribió esto.... se salva porque es del siglo XVII y tú porque tienes buenas intenciones sieempre y jamás agravias ni afrentas por eso, perooooo... mejor no leas la letra pequeña que sale de esto si te pones faldas:-)


Muuchoa besos TEMU y ¿te he dicho feliz año? ... Mmm creo que sí, pero por si.. tú tenlo ¿vale?:))

Luna Llena dijo...

Por añadir información:

Afrenta: Vergüenza y deshonor que resulta de algún dicho, hecho o imposición de una pena.

Agravio: Ofensa que se hace a uno en su honra o fama.

Meter en el mismo saco a mujeres, niños y eclesiásticos da que pensar.

Feliz año!!

Temujin dijo...

Maria esto lo escribió un tal Cervantes en un libro que hablaba de un hidalgo un tanto extraño, si acometía molinos, era caballero andante que rescataba doncellas en apuros e incluso tenia un escudero que era gobernador de una ínsula, no se le puede acusar de nada.

Temujin dijo...

Feliz año

Temujin dijo...

Luna Llena bienvenida, en aquellos tiempos los hombres se creian superiores a las mujeres, incluso algunos pensaban que estaban indefensas. Eran tan ingenuos...
Feliz Año

María dijo...

jaja claaaro, ahooora comprendo por qué nunca he podido con ese señor que lleva una palangana en la cabeza .. siempre me han caído mejor los que han seguido sus pasos frente a los molinos... nucleares por ejemplo:-)

Joselu dijo...

Otro caso singular es el del Rey que ni puede ser agraviado ni agravia a nadie. Para que hay agravio debe haber igualdad de condición social, y el rey, como está por encima de todos, nadie puede herirlo en en su honor, ni él hiere a nadie. De hecho si el rey se acuesta con una mujer de un noble, no lo ofende. Las leyes del honor son harto casuísticas y difíciles de entender tanto tiempo después.

Saludos.

Temujin dijo...

Maria es una bacia, y es un artilugio de barbero, jajaja Los de las nucleares son otro tipo de animal carroñero...

Temujin dijo...

Joselu, lo que pasa es que la palabra honor ha sido muy mal interpretada en beneficio de un unos pocos, que no es lo mismo...

Gloria dijo...

Es conveniente especificar la fuente de donde procede el texto. Concretamente, éste que se ha comentado, pertenece al capítulo XXXII de la segunda parte del Quijote. Está en boca de don Quijote, que, indignado, lo dirige al eclesiástico que forma parte de la casa de los duques, y que le ha reprendido. Esta diferenciación entre agravio y afrenta, vuelve a hacerla Cervantes en su obra "Los trabajos de Persiles y Sigismunda", libro tercero.