Martes 29 de Junio de 2021, tarde de toros en Burgos
Voy con mi hijo mayor a ver los toros, buena corrida, buenos toros. Los toreros se esfuerzan en agradar. Seis orejas y un buen rato con mi hijo mayor.
Salgo a la calle pronto, nada más matar el sexto, hay mucha gente en la plaza (el máximo permitido) y no quiero pillar atasco.
El sol me da en la cara y veo que se han puesto "antitaurinos" justo delante de mi coche Entre los apóstoles del antitaurinismo y los que salen de la plaza esta la Policía, no se si es para proteger a los espectadores o a los antitaurinos, la verdad.
Les rodeamos y nos acercamos mi hijo y yo al coche, tres personas nos llaman con la riqueza de vocabulario que les caracteriza, altavoz mediante y con el permiso de la autoridad competente allí presente lo siguiente:
¡¡¡Torturadores!!!
¡¡¡ Asesinos.!!!
Dicen que si no me da vergüenza llevar a los hijos a los toros y esas cosas que dicen estas "eminencias".
Me les quedo mirando y evalúo la situación:
La policía esta al Este entre la plaza y los animales de afuera, estos están al Oeste justo al lado de donde tengo el coche, son tres, dos hombres y una mujer jóvenes, sobre los 19-20 años. Les miro a los ojos y lo que veo es claro, son corderos, los perros pastores que dirigen al rebaño son otros tres "trabajadores" que están en medio de la concentración (sobre 30 personas). Pienso...
Tienen poco peso, no tienen corpulencia y lo más importante su mirada no es de luchadores, tienen la mirada de quienes siempre provocan los conflictos y cuando estos empiezan siempre huyen, he conocido a muchos de estos antes, en mi barrio... la Historia de España esta llena de ellos.
La estrategia esta clara: Me dirijo en silencio al más grande, factor sorpresa, tortazo a mano abierta con todas las ganas, altavoz volando y chico al suelo. el segundo se quedará con cara de bobo, no hará nada, quizás solo auxiliar al otro o pedir ayuda (tres contra uno son pocos para esta gente, lo se) y a la chica quizás tuviera que sujetarla un poco pero nada preocupante. Sinceramente, creo que no tendría muchos problemas para resolver esto, hoy no, quizás dentro de pocos años si.
Una vez que me han insultado y han tenido respuesta esta gente suele hacer lo mismo, como ven que no pueden con su victima y esta no es un corderito manso que se dobla al peso de sus amenazas sino que les contesta, sale el lado en el que dicen que "rehúyen la violencia", que son "pacifistas" y esas cosas que hacen estos personajes después de insultarte sin motivo alguno a gritos, buscar bronca con altavoz, vocearle a la cara a una persona delante de su hijo. (quizás a alguno no le importe que le llamen asesino o torturador, a mi si aunque venga de estos payasos).
Pienso en las repercusiones, me denunciaran a la misma policía que ellos insultan, lo se.
Dos tortazos uno por barba a los dos hombres si soy declarado culpable en el Juzgado me costará entre 150-300 euros por persona, caro, pero asumible, pero si la chica me denuncia por violencia de genero, lo primero a la cárcel y las repercusiones pueden salirse de madre, abogados, juicios etc, etc mucho dinero y mucho tiempo, Cristo con mi ex, etc, etc, etc... No interesa.
Dejo mi lado emocional y decide mi parte racional, acelero el paso hacia mi coche y me voy del lugar sin hacerles caso. Mi hijo de 17 años dice: ¡¡¡Están locos!!! yo le contesto que lo que están es TONTOS, y que solo dan voces aquellos que tienen poco que decir.
Dejo a mi hijo en casa para jugar a "laplay" , (el hombre con 17 años ha sacado unas notas excepcionales y puede jugar a lo que le de la gana, se lo ha ganado a pulso y a mi se me hincha el pecho de orgullo, el que la inteligencia pase de mi padre a mi hijo es una cosa que todavía no entiendo, pero bueno... es lo que hay).
Me voy al bar del pueblo donde resido a tomar una cerveza fría. Me encuentro con un vecino que además es amigo. Esta persona esta en tramites de separación del animal que le acompaña. Digo animal porque lo es, en mi casa, delante mío, de mi mujer (en su día) y de mis hijos esa persona le llamo inútil, vago, borracho y payaso entre otras lindezas. Hasta que le explique que era mi casa, que esa persona era mi amigo y que si ella estaba allí es por él, no por ella y que en mi casa no permitía eso ( la chica tiene un mal beber), se lo dije con educación, pero con firmeza.
Mi amigo me dice que había aguantado tanto por su hija, pero que se acabo. Me comenta que "el animal" ya le ha amenazado tres veces que si no accede a sus desproporcionadas pretensiones económicas le denuncia por violencia de genero y que no le van a dejar ver a su hija. El hombre casi esta llorando y algo visceral amenaza con salir por mi boca ante ese chantaje, pero me callo, uno es dueño de sus silencios.
Yo le creo, conozco a ambos hace muchos años, no de oídas. Las consecuencias inmediatas de una denuncia de este pelo en este país ya las conocemos todos, inocente o culpable, te detienen sin investigar nada solo con la palabra de la otra parte y luego ya veremos. Seguramente medidas cautelares que impiden que veas a tus hijos, despido en el trabajo.. etc, etc, etc...
Entonces es cuando le digo que tenemos que buscar nuestro lado "femenino" y se lo digo en serio, totalmente en serio. Vamos a cambiarnos legalmente de sexo.
En mi caso, si les hubiese dado un par de tortazos y a lo mejor hubiese sujetado a la chica, (en mi barrio no se perdonaba pegar a las mujeres, ni ahora ni hace cuarenta años, me educaron así). Si la cosa se complica legalmente a los chicos les denuncias por violencia de genero, dos hombres pegando a una mujer y se les cae el pelo. Como la chica no puede denunciar a otra chica por violencia de genero porque siendo yo legalmente mujer me ampara la ley, asunto arreglado, en el peor de los casos otros 150-300. Poco probable cuando agreden dos hombre y una mujer a otra una mujer (yo). Las diferencias ante los mismos actos con las mismas personas son espectaculares.
En el caso de mi amigo, no hay violencia de genero si la bronca es entre dos mujeres legalmente reconocidas antes del conflicto denunciado, ella y su mujer.
Por esto, ambos nos vamos a cambiar en el DNI el sexo, si ambos somos legalmente mujeres tendremos más derechos legales que siendo hombres.
Otra ventaja añadida la tendremos en nuestros trabajos, ambos son mayoritariamente de hombres, (he conocido mujeres y hombres que estuvieron haciendo nuestros trabajos, pero no aguantaron la presión, los clientes, los viajes o las muchas horas, no es comparar es referir).
Siendo mujeres y atendiendo a las leyes de paridad que quieren imponer en puestos de responsabilidad tenemos ambos el ascenso garantizado tan solo por ser mujeres, no por nuestras indudables capacidades, por ser mujeres, (en mi caso yo no lo aceptaré porque significa que el próximo escalón es ya fuera de Burgos y no me interesa, pero ese es otro tema), pero bueno.. el hecho es este, ascenderíamos por ser mujeres con casi total seguridad.
Así es la vida, así es la ley, nos guste o no. Alguien dijo alguna vez en algún sitio: "El destino baraja las cartas pero nosotros las jugamos". Por eso ambos nos cambiaremos de sexo en el DNI y daremos prioridad a la parte femenina que ambos tenemos, creo que no seremos los únicas. Solo me falta agradecer de todo corazón a Irene Montero su ley, gracias ministre.
Hay que ver lo que da de si una tarde de toros e inspiración.
Que Fortuna aporte legalidad a nuestra nueva sexualidad.