Cuando tenía 19 años me compré un Renault 6 que tenía los mismos años que yo. Con ese coche me dedique a recorrer todas las poblaciones de Burgos, fueron 1.206 pueblos o poblaciones (no confundir con ayuntamientos o demás) los que contabilice en Burgos.
Después empecé a viajar por toda España, unas veces por trabajo y otras por ocio. A los 25 años ya habia comido en todas las capitales de provincia de España, excepto las islas, es un hecho.
Fue entonces cuando fui a Marruecos, de eso hace ya treinta años e imagino que habrá cambiado mucho.
Estuvé en Marrakech y Agadir , allí alquilé una moto e hice mis excursiones por los alrededores.
Estuvé en la famosa Plaza de Yamaa el Fna, que, la verdad, no se porque es tan famosa, pero eso es otro cuento.
Allí observé que cuando los turistas se levantaban los niños iban a coger los restos de la comida que habia sobrado de los platos.
Como estaba solo y los niños siempre han sido mi punto débil, (soy un bruto y un insolidario fascista, pero tengo mi corazoncito) les dije a unos niños de estos que se sentaran a mi mesa, que les invitaba a comer Coca Cola y unos pinchos morunos. Le pedí al hijoputa del restaurante cinco Coca Colas y diez pinchos morunos adicionales.
El baboso del restaurante empezó un diálogo a voces con los niños, en mi árabe fluido entendí la esencia del mensaje, les estaba diciendo a los niños que no podían estar allí y que se fueran.
Él me dijo que si les invitaba él les daba los pinchos si quería, pero que se fueran, que no se sentaran en la mesa. Yo que soy de Gamonal, (que como todo el mundo sabe somos una raza superior), me puse en pie y le dije que si se iban "mis invitados" yo también y que se iba a quedar sin cobrar ni un "dirjan", que asi no se trataba a mis invitados, (especial énfasis en la palabra invitados, muy importante en el Marruecos de a pie).
El baboso sirvió los pinchos y las cocacolas, los niños se las comieron en apenas unos segundos. Yo vi la expresión de felicidad más bonita que recuerdo en uno de esos niños engullendo a grandes tragos de la misma botella una cocacola. Pensé...¡¡¡que foto para un anuncio de Coca Cola!!!. Ahí empecé mi colección de cocacolas.
Recuerdo que llame otra vez al cabróndelbar para pedirles más cocacolas y más pinchos y unos españoles que tenía al lado se pusieron a hablar conmigo. Habían oído mi conversación y me apoyaban al 100% con el del bar. (Por si ustedes no lo saben los españoles en España somos muy dados a darnos puñaladas entre nosotros, pero fuera hacemos piña, excepto cuatro idiotas, doy fe de ello, lo he visto).
Hicieron bote entre ellos y cuando los chicos hubieron acabado la segunda ronda y se fueron les dieron un paquete de papel de estraza con más pinchos y más cocacolas.
Y allí me quedé yo con los españoles, más bien arrimado a una española a la que le habia gustado este episodio y a la que me intente ligar infructuosamente hasta que llegó su novio del hotel y yo me quede con cara de gilipollas. No pasa nada, ese día disfruté mucho, fui feliz viendo comer a los niños, ellos comieron, estuvieron felices, esa chica se fue con el ego más subido y hasta el cabrón del puesto ganó dinero, todos contentos.
Al dia siguiente, decidi ir a comprar el producto típico de Marruecos, la supuesta fuente de riqueza de su Rey, hashish, que, por si ustedes no lo saben significa Hierba y esa transformación que se hace de la marihuana al hashish es para mejorar su transporte, asi de sencillo, no le den ustedes más vueltas.
A lo que íbamos, me dejo caer por algunos sitios y siempre te ofrecen, quede con un individuo en una calle trasera y me quiso timar, no cai. Luego me metí en la trastienda de un puesto callejero de especias y allí adquirí, entre los vahos de té y el humo de una pipa, una porción del producto fumable típico marroquí.
Al dia siguiente me intentaron robar en una callejuela, cómo iba solo, me vieron presa fácil. Digo me intentaron, porque no me dejé, eran unos aficionados y uno ya tenía "mili". Cuando empujé a uno y le tiré al suelo, el otro se dio a la fuga y yo me fui lo más rápido que pude, por si acaso venía algún amigo con el otro, que uno se defiende pero no es gilipollas ni Brusli.
En la cena de la famosa plaza, observé que varios niños llevaban dos dedos vendados y atados de forma solidaria y le pregunté a uno el porqué habia muchos niños con dos dedos vendados, él me contestó escuetamente: "Es la policía..."
La policía cuando pillaba a un pequeño de estos robando le rompía un dedo, estos se lo vendaban y le unían al otro como soporte, esto es asi.
En Agadir la semana siguiente, me encontré a un hombre tirado en el suelo al que le habían propinado una paliza descomunal en la calle, con la policía al lado. Me enteré que ese hombre habia intentado dar un "tirón" a una extranjera, los botones de un hotel se lo habían impedido y le habían arreado. Cuando llegó la policía lo primero que hicieron es darle un par de patadas adicionales, según me contaron testigos presenciales españoles que estaban allí cuando llegue. Ahora no se, antes habia muchos españoles por Marruecos.
Me he enterado que en Marruecos ha habido un terremoto y mi cabeza se debate entre acordarme de esos niños con hambre y apaleados y los hijoputas de guardias, el delbar y demás mamones que conocí; entre ese vendedor que compaginaba la venta de especias con la de hashish para mantener a su familia y el Rey de Marruecos el supuesto mayor traficante de hashish del mundo que supongo que no pondrá ni un euro.
Treinta años son muchos años, imagino que las condiciones de vida allí habrán cambiado, o no, no lo sé, uno habla de lo que vió en su dia, no de lo que ocurre ahora de lo que se tanto como ustedes.
Después he estado en varios países musulmanes, o casi, Turquía, Siria, Jordania, Egipto hasta pisé territorio de Irak en una inconsciente escapada en moto alquilada.
Con los países musulmanes siempre me pasa lo mismo, una visión con las personas y otra con los estados, a la mayoría de personas que he conocido en estos viajes no les veo diferencias sustanciales con el resto del mundo, a los estados no les trago, son asquerosos y las personas no les importan lo más mínimo, solo hay que ver al Rey de Marruecos.
La corrupcion está institucionalizada en estos países, simplemente porque los que gobiernan se hacen las leyes a su medida, son los primeros que no las cumplen y salen indemnes, solo las utilizan como medio para mantenerse en el poder. Hay dos varas de medir, la de los ciudadanos y la de los dirigentes, esto es muy peligroso y siempre, siempre, siempre genera ruina, caos y conflictos, ¿como no iba a hacerlo?. El ciudadano normal viendo esto ¿como no va a buscarse la vida como pueda? es su derecho.
En estos casos ¿cómo se diferencia a las personas de los estados si los dineros para ayuda los recaudan los estados?. No se. ¿Como se puede ayudar a esta gente con este Estado?, no lo se.
Por cierto, quien haya estado en Agadir habrá visto que esa ciudad se reconstruyó a partir de un terremoto que ocurrió en los años sesenta, no recuerdo la fecha exacta. Ese terremoto dejó aquello hecho un erial con miles de muertos. Un terremoto y una mierda (con perdón) de edificaciones llevan a esto. Todo se repite.
El dinero no lo es todo dicen, pero si tienes una casa bien construida y hay un terremoto no es lo mismo que si vives en otros tipos de construcciones que ves cuando te alejas de las zonas turísticas de estos sitios, digo yo.
En fin, que Fortuna sea propicia a los marroquís de bien en esta desgracia.
