Un chico de Gamonal que quería aprender cosas se metió en la red hace ya muchos años y aprendió muchas cosas.
Ese chico ya no es tan chico y entiende que no puede estar discutiendo con todo el mundo en todos los sitios. Donde no hay ganancia la perdida es segura.
Tampoco entiende la postura esa de ponerse de lado y callarse para "no generar polémica", porque nunca lo ha hecho. No se si es su virtud o su defecto, es asi y ya esta.
Esta mañana le ha mandado un amigo suyo esta cita por "guasap":
"Con frecuencia visito el campamento enemigo. No lo hago como desertor, sino como explorador". (Séneca. Cartas a Lucilio).
Esta cita, el chico la entiende perfectamente, es la visita del que quiere comprender y aprender. Y le ha movido a esta entrada.
Al chico le gusta discutir, cambiar opiniones y por eso hace comentarios larguísimos, mal redactados y peor puntuados, porque le salen de las tripas, no tiene tiempo y carece de conocimientos de redacción. Él nunca ha sido ni escritor, ni escribidor, ni tan siquiera buen redactor, ni redactador. Tan solo piensa que en la vida hay que tener tripas y quiere decir cosas.
Sabe que el tiempo de escuchar y de leer más de quinientos caracteres se ha terminado.
La gente quiere concreción, más bien leer poco para estar más tiempo sin hacer nada.
Muchos ojean, pocos leen y muchos menos lo que él dice, no le importa y no les culpa, es normal, solo expone.
La opinión ya esta predeterminada por el origen, no por el contenido.
Él se imagina como sus largos y tortuosos comentarios son prejuzgados y condenados, su visión no esta de moda en determinados ambientes, da igual.
Incluso se imagina la condescendencia de algunos para con él, "déjale, ya sabes como es el de Burgos".
Lo sabe y tampoco lo condena, en el fondo le da igual.
Uno es libre de escribir y el otro de pensar lo que le de la gana.
Él solo es un buscavidas con ganas de mejorar y comprender, lo fue de pequeño y se morirá siéndolo; lo lleva en los genes. No entiende el mundo de los "cansaos", de los que ya no quieren aprender más, de los que nunca preguntan ¿por que? y de los que tienen miedo a contrastar.
Mejorar, aprender, torreznos, comprender, crear, fruta, construir, observar, chuletón, ver, mojarse, enojarse, pescado al horno y también rebozado, amar, desear, olvidar, tomate, mimar, tolerancia, obstinación, "mandaratomarpolculo", pollo y huevos fritos, siempre razonar.
Teniendo claro aquello de :
"Hay que apartar de nosotros el mal gusto de querer coincidir con muchos".
Conoce mucha gente, mucha, pero tiene claro aquello de:
"Qué belleza guardan aquellos que no encuentran su lugar entre tanta gente; no es soledad, es un privilegio no encajar".
Él conoce mucha gente pero adora su soledad buscada.
Le gusta la Belleza y la Belleza solo se aprecia en soledad, o eso cree él. Una vez se tiró dos horas y media en la Capilla Sixtina mirando al techo, él solo, sin entender de Arte, pero sintiéndolo. Lo mismo le paso en un hayedo, sentir como que eres parte de algo, que estas en comunión. También le ocurre en polígonos industriales aunque no suene poético, ni falta que le hace.
Adora la industria y la creación, la gente que fabrica cosas. Eso hay mucha gente que no es capaz de comprenderlo, quizas porque nunca lo ha intentado, quizas porque nunca fabricaron ni construyeron nada de provecho.
No es intelectual, nunca aspiro siquiera a serlo, quizas se ha codeado en estos lares con gente de diferente Cultura. Quizás no es su sitio. Ni sabe, ni le importa.
Siempre se codeó con diferentes culturas, siempre lo hizo.
Él tiene la suya, adquirida en una Universidad distinta, con diferentes reglas.
Un aprendizaje al que muchos han asistido pero muchos menos han aprobado. Él aprobó.
Como ve que no encaja y tampoco esta dispuesto al fariseísmo, ni al silencio cobarde, ni a ser comparsa de nada, ni de nadie, se va. Pepito Grillo no es vocación suya.
Él siempre se ha buscado sus caminos, siempre los ha encontrado. Unas veces acierta y otras no, es el juego, ahora toca otra partida más. No hay miedo ni hay mucho que perder, la verdad, no seamos dramáticos.
Ni es criticar, ni victimizar, ni mucho menos culpabilizar, es exponer, sin más.
Nunca ha tenido vocación de victima y de los verdugos ya se defiende muy bien el solito.
Todos los verdugos son débiles, atacan cuando saben que la victima esta indefensa, no son luchadores. A los luchadores se les respeta, a los verdugos se les combate.
Siempre hay un síntoma de debilidad en los verdugos que critican, insultan o menosprecian a quienes saben que no van a responder, siempre hubo estos verdugos. Los que les aplauden las ejecuciones son peores...
Hace años él siempre ponía música en sus entradas, hoy también.
Hoy acaba con el Himno de su Universidad.












.jpg)





