Hay la extendida corriente de que el trabajo es un
mal, yo no pienso así, hay trabajos malos y malas actitudes a la hora de ir a trabajar.
También hay la común opinión que el dinero público es infinito o no es de nadie (opinión recogida a una perniciosa carga publica cuyo nombre no me quiero acordar) y tampoco es verdad.
Vivimos en una deuda que nunca se paga, se renueva, eso es cierto; pero también es cierto que cuando el desequilibrio entre ingresos y gastos se descompone el precio del dinero que compramos se eleva por encima de nuestras previsiones. Así se convierte es un gasto oneroso y peligroso que añadir al resto, que, ademas, suele venir cuando peor estamos, que esa es otra. Nuestros
lideres (ejem, ejem) nunca lo tienen en cuenta, cuando pueden amortizar y sanear, su labor consiste en endeudarse más, no es criticar, es referir. Lo hemos visto hace pocos meses, antes de esta epidemia, de manos de algún
impresentable con mando en plaza.
A mi las cifras no me cuadran, de hecho, ni a mi, ni a nadie; porque la deuda sigue aumentando y los impuestos también, aunque ahora los llaman
"tasas ecológicas" o "sanitarias", por
nuestro bien, desde luego.
Hace años, no tantos, el IVA era del 12%, ahora es del
21%, sin embargo, el estado a pesar de apoderarse directamente de un 21% de nuestro esfuerzo, más tasas, más aranceles, más tributos, más IRPF, más demás saqueos municipales, provinciales, comarcales y autonómicos, expolio que realmente nos lleva a que
se quedan con más de la mitad de nuestro esfuerzo, es incapaz de controlar el gasto y seguimos creciendo en deuda, que no en servicios.
Al final es la iniciativa de los ciudadanos el motor, el dinero es el
aceite de este motor, por lo menos en la economía actual, en las hipotéticas economías colectivistas no se, pero en la actual así es, y
con los bueyes que tenemos hay que arar...
Cuando el estado se apropia de todo el dinero de la sociedad, cuando el gobierno quita el dinero de las calles, de las casas, de los negocios, y lo hace para su uso y disfrute (de los gobiernos de turno), la actividad y la iniciativa se marchitan y el motor se empieza deteriorando y al final se para, lo se.
A los ciudadanos hay que permitirles que
se ganen la vida con su trabajo, más que con subsidios.
El trabajo, no lo olvidemos, es
UN DERECHO, que nadie reclama últimamente, por cierto.
Todos reclaman ayudas y subsidios, pero nadie reclama
TRABAJO, curioso fenómeno este. Así nos están educando, a que
todo es GRATIS sin contrapartida alguna, a que por el solo hecho de nacer ya tienes derecho a todo, sin obligación alguna. Eso es mentira, es más, pienso que es "la mentira".
Pero claro, siempre es mejor tener a los
ciudadanos acostumbrados a que se estén quietos y
coman de tu mano gratis (lo que antes les has arrebatado, lógicamente) y si a eso sumas que
les creas el miedo a que sin tu ayuda perecerán,
que son tontos e incapaces de procurarse dignamente su sustento y solo les queda mendigar "la
ayudita" que tu les das, es la formula perfecta.
Así se mantiene un electorado fiel hasta que el sistema se desmorone, siempre se desmorona.
Tu silencio y tu dignidad por unos pocos garbanzos,
siempre podrás ir agachado a la cola del paro a mendigar la ayuda en vez de exigir cobrar tu salario. Ellos eligen que seas pobre y tengas que vivir de subsidios.
La sociedad productiva ve que da igual trabajar poco o mucho, hacerlo bien o mal, lo que ellos consiguen con mucho trabajo, esfuerzo, imaginación y tesón se les ve arrebatado por el estado para los que no hacen nada. No se premia la calidad, no se retribuye más a quien más trabaja, todos iguales hasta la ruina final.
La sociedad generadora y creadora ve que
con tu dinero los mangantes públicos se compran sus sillones, sus medios de comunicación apesebrados (públicos y privados) para justificar lo injustificable, con tu sudor adquieren sus prebendas, con tu trabajo crean esos organismos inútiles donde colocan en puestos muy remunerados pero improductivos a sus correligionarios y correligionarias, a inútiles e inútilas del partido y partida, amiguitos y amiguitas, cónyuges y conyugas, (no es criticar es exponer lo visto recientemente en nuestro líder actual y su
vice-líder , ademas de alguno en el pasado que le daba a la
Bottle).
El gasto publico se dispara en cosas verdaderamente inútiles, véase como ejemplo el
estudio de esta epidemia desde la perspectiva de genero, o darles lecciones de como hablar y escribir a los Académicos de la Lengua, en eso se gastan los dineros esta
tropa.
Gracias a tu
esfuerzo establecen un autentico entramado para garantizarse un futuro libre de preocupaciones a tu costa.
Eso solo pueden hacerlo comprando votos mediante subsidios y adquiriendo opiniones mediante publicidad absurda -costeada con tus fatigas, eso si- en medios privados a sueldo, comprando y manteniendo auténticos agujeros negros económicos en forma de televisiones publicas deficitarias para les que hagan la ola. También hemos visto a conocidos dirigentes regionales pagar con tu dinero para que les hagan entrevistas imparciales en prensa extranjera como cualquier tonto del pueblo que es nuevo rico, así con dos cojones y cojonas, es verdad aunque usted no se lo crea;
todo
en beneficio del pueblo y la puebla dicen, y hay gente que lo cree, así esta el percal.
Eso dura hasta que la gente que produce, cansada y desilusionada, deja de hacerlo, o se va del país. La economía se hunde y donde había
pan y circo para todos hay
hambre y necesidad sin casi excepciones, véanse TODOS los países comunistas.
Con la segura ruina viene la disidencia y esta es perseguida de forma feroz por el gobierno, los que no piensan igual y denuncian los abusos,
deportados, encarcelados o asesinados. En su pasmosa falta de vergüenza los suelen llamar "
enemigos del pueblo" y la
puebla, (que no se me olvide), también lo hemos visto recientemente.
A los pocos comentaristas que viene por aquí, les diré que esto no significa dejar abandonados a amplios sectores de la población, más bien todo lo contrario.
Significa que en vez de darles un mendrugo de vez en cuando desde el
altar político y
ayuditas tipo limosna como las que daban las
señoras bien después de misa en épocas no tan pretéritas, aquellos óbolos que ahora se transforman en ayudas estatales para pagar el alquiler, es facilitarles que se compren su casa con su esfuerzo, por ejemplo, y que
llegue un momento en que la vivienda sea suya y no tengan que pagar alquiler alguno.
Ciudadanos propietarios, no arrendados. En resumen, que las personas vivan dignamente de su trabajo.
Estos cleptómanos acaparadores, si son, por lo menos para mi, los verdaderos enemigos del pueblo.
Que Fortuna nos propicie trabajo.