La aldea de Asterix no existe, de hecho nunca ha existido, Roma fue la primera globalización, para mi por lo menos. Fue el mundo romano donde una persona podía moverse por todo el Mediterráneo de forma segura y libre el primer fenómeno de eliminación de barreras de forma satisfactoria.
Un "ecosistema" donde el comercio sustituyó a la guerra como forma de imperio. El aceite y el garum de Hispania, el lino, el algodón y el cereal egipcios, las especias orientales, el metal britano, el vino romano y otros muchos productos se vendían por todo el imperio romano.
Los productos viajaban por rutas terrestres seguras, las vías romanas; las mercancías se embarcaban en flotas de ricos mercaderes que estaban a salvo de piratas, se compraba y se vendía, el dinero fluía, las ciudades más importantes tenían escritores y teatros, acueductos, puentes, puertos, comercios, mercados, alcantarillados, pavimentos, parlamentos, artistas a sueldo, baños públicos, edificios públicos, bibliotecas, templos, la gente tenia casa y se ganaba la vida, más o menos...
La Pax romana fue el triunfo del denario sobre el legionario, cuando el denario cayó el legionario volvió, pero ya estaba acomodado.
El legionario fofo y gordo, ese soldado que antes se recorrió el mundo conocido magnis itineribus , es decir, andando rápido. ese hombre armado con una espada corta (la gladio hispana), un puñal, una estaca de empalizada, una lanza, un escudo y una coraza de cuero como equipaje, con aceite, vino y pan como dieta, esa maquina de guerra perfecta se había transformado en un señorito que pagaba a otros extranjeros para que le hiciesen su trabajo, el infante ya no quería andar, ni el caballero cabalgar.
Ese legionario perdió la batalla contra la barbarie, contra los enemigos del comercio y la paz, contra los que no querian el Derecho Romano, contra el supuesto anarquismo de los más fuertes o más desvergonzados, ese hombre continuamente insatisfecho perdió la lucha contra los que no tenían códigos, ética ni leyes.
Roma cayó cuando los romanos dejaron de ser soldados, Roma pereció cuando en vez de luchar decidió pagar por tener una supuesta paz, Roma falleció cuando cedió al chantaje exterior e interior y promovió el egocentrismo y el hedonismo de sus ciudadanos.
Los cómplices necesarios, siempre les hay, fueron aquellos que solo vieron la política desde un punto de vista personal, los que solo buscaban el poder para mantenerse ellos en el mismo, los de las intrigas palaciegas, los que miraban mal la austeridad, los que nunca tuvieron concepto ni idea de estado, los que olvidaron la Rex Publica aunque esta palabra saliese cien mil veces de su boca, los del panem et circenses a cargo del tesoro público.
Roma y lo que ella representaba, la idea de Roma, porque Roma ante todo era una idea, murió cuando las palabras Auctoritas, Dignitas, Frugalitas, Gravitas, Industria o Veritas perdieron valor pues solo eran empleadas por los mentirosos y menesterosos en el poder y a quienes se acoplaban realmente a ellas se les llamaba anticuados, gente pasada de moda.
Cualquier parecido con otras civilizaciones posteriores, es fruto de la causalidad.
Que Fortuna nos propicie memoria.
P.D. Esta entrada se la debo a esta otra de Francesc Puigcarbó, que me ha hecho reflexionar. Disculpen la redacción y la puntuación.
